Cada vez nos movemos más y a lugares más lejanos, especialmente durante las vacaciones de verano. Visitar destinos exóticos es una experiencia maravillosa, pero requiere que nos informemos bien sobre cómo mantener la salud a salvo (vacunas, alimentación, clima…) allá donde vayamos. Porque admitámoslo: ponerse enfermo a miles de kilómetros de casa arruina cualquier itinerario.
Para que tu única preocupación sea disfrutar del paisaje, aquí tienes las recomendaciones sanitarias clave antes, durante y después de tu viaje:
Preparativos antes de despegar
-
Paso obligado por el médico: Agenda una revisión antes de irte. Explícale a tu médico de cabecera cuál es tu destino exacto para que te indique si hay algún protocolo sanitario específico en marcha.
-
No te la juegues sin seguro: Dependiendo de a dónde viajes, contratar un buen seguro médico internacional no es un capricho, es una necesidad absoluta ante cualquier imprevisto.
-
Investiga el clima: Infórmate bien sobre la climatología local para meter en la maleta el calzado adecuado y la ropa correcta. Además, recuerda que los niños y los ancianos sufren más los cambios extremos y requieren cuidados especiales.
Vacunas y medicamentos: Planificación con tiempo
Las vacunas no se pueden dejar para el último día. Algunos países exigen o recomiendan inmunizaciones cuyas dosis deben administrarse con al menos un mes de antelación para que sean efectivas.
-
El botiquín especializado: Infórmate de qué medicamentos específicos vas a necesitar en la zona de destino.
-
El tratamiento no siempre acaba al volver: Ten muy en cuenta que ciertas pautas médicas, como las pastillas para la prevención del paludismo (malaria), deben seguir tomándose durante un tiempo determinado incluso después de haber regresado a casa.
Cuidado con lo que comes, bebes y tocas
En el destino, la prudencia debe ser tu compañera de mesa. Presta muchísima atención a los siguientes focos de riesgo:
-
Agua siempre embotellada: Asegúrate de que el agua sea potable. Evita los hielos en las bebidas si no sabes de dónde vienen y huye de los refrescos no embotellados.
-
Alimentos bien cocinados: Evita comer alimentos crudos o semicocidos.
-
Postres bajo lupa: Mucho ojo con la repostería y los helados; debido a sus componentes, se contaminan con una facilidad pasmosa si se rompe la cadena de frío.
-
Peligros invisibles en el entorno: Evita bañarte en ríos o lagos de agua dulce (pueden albergar parásitos) y no toques a ciertos animales locales. Por supuesto, protégete siempre frente a las infecciones de transmisión sexual.
⚠️ El último recordatorio: Algunas enfermedades tropicales tienen un periodo de incubación largo y se manifiestan al cabo de unas semanas. Si ya estás de vuelta en casa y notas cualquier síntoma extraño (como fiebre, problemas digestivos o fatiga extrema), acude a tu médico de inmediato y menciónale el país que acabas de visitar. ¡Turista precavido vale por dos!




