Con la llegada del verano la ropa se aligera y mantener el ritmo de ejercicio que hemos llevado durante el año se vuelve todo un reto. Entre las vacaciones, las terrazas, las verbenas y las altas temperaturas, encontrar la motivación y el momento adecuado para entrenar puede complicarse bastante.
Para que seguir cuidándote no se convierta en un suplicio, aquí tienes una lista de consejos clave para adaptar tus entrenamientos a los meses más calurosos:
Estrategias para combatir las altas temperaturas
-
Huye del sol central: Para evitar insolaciones y golpes de calor, lo ideal es entrenar a primera hora de la mañana (hasta las 10:00 h el calor es soportable) o a última hora de la tarde, a partir de las 21:00 h, lo que además te regalará un buen atardecer.
-
Dosis de agua fresca externa: Echarse agua directamente sobre el cuerpo durante la actividad ayuda a eliminar el calor de la piel de forma inmediata sin perder el agua corporal interna.
-
Aprovecha el agua para entrenar: Ya que el tiempo acompaña, es el momento perfecto para lanzarte a los deportes acuáticos. Son divertidos, refrescantes y perfectos para soltar adrenalina: surf, vela, esquí acuático o rafting.
Alimentación y descanso inteligente
-
Comidas ligeras pero constantes: En verano se recomienda hacer de 4 a 5 ingestas diarias (desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena). Toma algo ligero (como fruta o cereales) entre 90 y 120 minutos antes de realizar la actividad física.
-
Evita los atracones: Olvídate de las comidas copiosas, tanto antes como después de hacer ejercicio. Es importante mantener una buena digestión y no tener una sensación de saciedad pesada.
-
Duerme lo necesario: Aunque las noches de verano inviten a trasnochar, tu cuerpo sufre un mayor desgaste por el calor y necesita recuperar fuerzas. Intenta descansar una media de 8 horas diarias.
Equipamiento imprescindible
-
Ropa idónea: Utiliza prendas holgadas, de colores claros y de telas transpirables o de algodón para absorber el sudor y favorecer la pérdida de calor corporal.
-
Complementos con cabeza: La gorra y las gafas de sol, además de darte un toque de estilo, son elementos 100% funcionales que protegerán tus ojos y tu cabeza de los impactos directos del sol.
☀️ ¡Protección total todo el año! Es fundamental que uses crema solar siempre que vayas a entrenar al aire libre. Asegúrate de que tu protector sea de amplio espectro (que cubra contra los rayos UVA y UVB) y que tenga un SPF 20 o superior.




